

Pruebas de usabilidad
Nada reemplaza ver a una persona real usando tu producto. Organizamos pruebas con usuarios de tu público para detectar problemas antes de que lleguen a tus clientes.
El desafío
¿Te suena alguna de estas situaciones?
- Tus usuarios no entienden cómo usar el producto.
- Los errores aparecen cuando el producto ya está publicado.
- Las decisiones se toman por opiniones del equipo.
- No sabes si estás resolviendo el problema correcto.
Una tarde de pruebas puede ahorrarte meses de desarrollo en la dirección equivocada.
Qué incluye
Pruebas con personas reales, conclusiones claras
Planificamos qué probar, con quién y cómo, y te entregamos lo que aprendimos con recomendaciones concretas.
Plan de pruebas
Objetivos, hipótesis y las tareas clave que cada persona va a intentar completar.
Selección de participantes
Personas que representan a tu público objetivo.
Sesiones moderadas o no moderadas
Con un facilitador que guía la sesión o con tareas que cada persona hace por su cuenta.
Análisis de comportamiento
Registramos qué hacen, dónde dudan y dónde se equivocan.
Informe con recomendaciones
Hallazgos, patrones y mejoras priorizadas.

Cómo trabajamos
Cómo hacemos las pruebas
Planificamos
Qué queremos aprender y qué tareas vamos a probar.
Reclutamos
Participantes que representan a tu público.
Probamos
Sesiones en las que observamos cómo usan tu producto.
Analizamos y recomendamos
Patrones, problemas y mejoras priorizadas.
Menos riesgo al lanzar
Detectas los problemas antes que tus clientes.
Basado en comportamiento real
Ves lo que hacen las personas, no lo que suponemos.
Evidencia para decidir
Argumentos concretos para priorizar mejoras.
Mejor experiencia
Un producto más fácil de usar y de recomendar.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
Con cinco a ocho personas por perfil se detecta la mayoría de los problemas importantes. Lo ajustamos según tu producto y tus públicos.
Sí, y es el mejor momento: corregir un prototipo es mucho más barato que corregir un producto ya desarrollado.
Pueden ser de ambas formas. A distancia es lo más habitual: la persona participa desde su casa y grabamos la sesión con su permiso.



Hablemos
Tu próximo gran paso puede empezar con una conversación.
Cuéntanos qué quieres lograr. No necesitas tener todo definido para iniciar el diálogo.
Cuéntanos tu proyecto
